Siempre rodeada de mitos y supersticiones, la Laguna Vénta solo era frecuentada por pescadores y cazadores. Durante los siglos V y VI, los saqueadores y las constantes guerras empujaron a los que vivían en tierra a firme a buscar un lugar donde vivir en paz; aventurándose en la laguna y creando los primeros asentamiento que luego serían la Gran República de Venecia.
Aunque las prosperas colonias de pescadores y comerciantes que aquí vivieron desaparecieron ya hace años, alguna de las islas como burano y murano son visitadas por turistas y curiosos que admiran su tradición artesana de encajes y cristal. También hay islas que antiguamente fueron monasterios ricos y con mucha vida, en donde actualmente la comunidad no supera los diez monjes, pero que se pueden visitar para admirar el esplendor de una época.
Otras islas han cambiado radicalmente pasando a manos privadas, algunas son lugares de reposo como sanatorios, hospitales y cementerios que no se pueden visitar. Otras como la Isla de San Servolo acoge la nueva sede de la Universidad Internacional de Venecia, donde actualmente vienen estudiantes de todas partes del mundo a aprender restauración.
Dentro de las que se pueden visitar estas son las más importantes:
Burano.
Burano
Guidecca.
Guidecca
Lido.
Lido
Murano
Murano
Torcello.
Torcello
|